Nacido en Amurrio y de familia galega, concretamente de un maravilloso pueblo de la Mariña Lucense llamado Viveiro, Endika Díaz comenzó a realizar fotografía para aliviar la angustia que le ocasionaba el ritmo frenético del paso del tiempo.
Como fotógrafo, al autor le conmueven los trabajos introspectivos y la fotografía de espacios, especialmente la de aquellos espacios en los que han ocurrido sucesos relevantes y/o dramáticos.
Endika estudió fotografía como alumno de la escuela Jardín Remoto dirigida por Gustavo Bravo, mientras que ha continuado complementando su formación con cursos y talleres, como el curso de Dirección de Proyecto Fotográfico impartido por Félix Guerra en la UNED y/o el taller de narrativa visual impartido por Josu Zaldibar en Blackkamera.
En 2024 resultó ganador de la primera edición del festival Euskal Herria Argazkia con el proyecto "Arde la niebla"